Historia de dos banqueros
Esta historia después de escribirla me ha parecido el cuento de la hormiga y la chicharra, como es en este caso concreto, la realidad supera la ficción, y aunque los personajes son ficticios, seguramente las situaciones no tanto, espero que les guste.
Pepe entro a currar en un banco normalito, ni grande, ni pequeño, un banco normal, Eran por aquellos entonces los años 70. Todo transcurría con normalidad, hasta que llego la transición, con ella la primera crisis después en los 80. Pepe tenia ayuda, había viejos banqueros que por aquellos entonces tenían acumulada experiencia a los cuales podía preguntar. Por suerte entre todos capearon un temporal. A finales de los 80 y el banco comenzaba a expandirse le ofrecieron trabajar en el entorno rural, poco a poco fue ganando mas experiencia y no había perdido el contacto con “los super tacañones”, que era así como llamaba a los viejos banqueros ya que estaba de moda el 123.

Llego la crisis posterior al 92, Pepe pudo regresar a su lugar de origen allí estuvo trabajando ,capeando el temporal con lo aprendido en años anteriores, aunque ya no quedaba nadie de “los super tacañones”. Aprovechando la crisis el banco pequeño se comió al grande, sucesivamente otros bancos. A finales de los 90 y principios del 2000 las cosas empezaron a cambiar, las normas de juego cambiaron, llegó el crédito fácil y con ello la búsqueda del máximo beneficio posible a cualquier precio… Estamos locos o que? Empezó la fiebre constructora, aunque era mas o menos moderada…
En esta época Paco se incorporó al banco, era joven sobradamente preparado. A Pepe le ofrecieron una prejubilación pues para el banco era mas rentable prejubilar y contratar a nuevos ya que eran muy jugosos los beneficios, no lo olviden había crédito fácil. Paco trabajaba como un poseso, ascendió rápidamente, pero los prestamos y ayudas no eran los mismos a los que hacia Pepe, predominaba el dinero fácil, mientras mas beneficio mejor por lo que la mayoría de los créditos que sellaba Paco eran inmobiliarios.
Pocos años mas tarde el banco volvió a llamar a Pepe para ver si quería volver al banco, con la prejubilación y el comienzo de la fiebre inmobiliaria Pepe tuvo la suerte de comprarse una casa en el campo y tener su pequeño huerto, una tranquilidad que ni por todo el oro del mundo de volver a la ajetreada vida que tenia por el poco beneficio que le suponía al bolsillo. Imaginen que el banco llamo a toda la generación anterior de prejubilados por si quería volver, adivinan cual fue la respuesta de la mayoría?
Paco siguió obteniendo mas y mas beneficios pero el problema de Paco era que no había sabido diversificar, con lo cual casi todos los productos tenían eran en base al sector inmobiliario. Por su parte Pepe mientras estuvo trabajando se dedico a financiar proyectos como campos de cultivos, criaderos de cerdos, alguna que otra constructora, pequeñas empresas… Es decir, la deuda estaba repartida en varios sectores por lo que si uno fallaba podía tirar de los otros.
De 2005 a 2007 Paco estaba en el nirvana bancario, los beneficios aumentaban que era una auténtica locura, hasta que llego la crisis de las hipotecas ninja y empezó la crisis. Por aquellos entonces Paco consiguió con el banco un chalet de 50 millones de las antiguas pesetas, pero no se asusten meses antes los vecinos las compraron por 75 millones, era una construcción de chalets, adivinen quienes se quedaron y pagaron 50 millones por los chalets? …era una ganga! Los precios de los pisos nunca bajarían! La casa de Pepe ni por asomo costo tanto incluido el pequeño huerto.
A partir del 2007 y los años siguientes muchos de los clientes a los que Paco les había vendido su hipoteca redujeron drásticamente el consumo, con lo que dejaron de consumir solo lo necesario y el crédito que durante estos años habían disfrutado, se acabo. El resultado de todo esto lo pueden ver ahora…

Se acabó la fiesta!













